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lunes, 29 de octubre de 2012

It's capital theory stupid!

Escribo justo al momento de terminar la presentación de Steve Keen en el primer día del seminario de microeconomía heterodoxa, la conferencia es altamente recomendable, la referencia que hizo a Monty Python es mas que suficiente para decir que fue una gran conferencia.

Además de dicha referencia, el punto central de la presentación fue decir al publico que la macroeconomía heterodoxa aceptando (implícita o explícitamente) microeconomía neoclásica (que yo preferiría llamar marginalista), estaba condenada a ser absorbida por el pensamiento neoclásico; después prosiguió a criticar la microeconomía neoclásica por dos vías:

1.- La crítica a la agregación de una curva de demanda de mercado a partir de curvas individuales, afirmando que la curva de demanda de mercado no es 'downward slopping', criticando la construcción que le subyace en curvas de utilidad, para lo cual mostró (un estudio de Sippel, 1997).

2.- La crítica a la idea de que, bajo el esquema de pensamiento neoclásico (por un proceso neoclásico), se llegaba a la conclusión de la competencia da mejores resultados de bienestar que el monopolio. Para ello utilizó simulaciones realizadas por él mismo y un trabajo (de Stigler de 1957).

Una presentación muy parecida a la que Keen dio hoy en México puede encontrarse (aquí).

En lo que respecta al punto primero de su crítica, si bien versó más sobre la correspondencia empírica de las curvas de utilidad tipo 'textbook', era para llegar a la conclusión de que no hay una curva de demanda de mercado con pendiente negativa, en ese sentido me recordó una pequeña nota de Garegnani en la AER donde argumenta contra los esquemas de demanda, a partir de un razonamiento claramente basado en los debates sobre teoría del capital (un debate que Keen no ignora). Ambos autores comparten la conclusión, uno llega a ella por el camino de la teoría y el otro por lo empírico.

Si bien no me parece que modifique los resultados de los debates de teoría del capital, me parece interesante ver como un economista que, a mi modo de ver conserva una visión del proceso económico marginalista, como Leijonhufvud, trata el tema de la agregación en uno de los primeros capítulos de su libro de 1968. Claro está, sin olvidar la crítica que al pensamiento de dicho autor que hizo la economista K. Bharadwaj.

Dicha crítica (de Bharadwaj) no es más que enfatizar la problemática de una visión marginalista de ajuste económico por un proceso de precio-cantidad, ajuste que subyace a los dos puntos criticados por Keen; y criticados por una buena razón.

¿Cuál es esa razón? En su libro (de 1982)
Murray Milgate menciona las tres ideas fundamentales de la Teoría General de Keynes: el multiplicador (y con éste, el principio de la demanda efectiva), la preferencia por la liquidez y la eficiencia marginal del capital; y Milgate muestra que los dos últimos aportes son lógicamente contradictorios al primero; cabe destacar, gracias a la investigación de H. Kurz sobre la obra de Sraffa, que en las notas y comentarios (obviamente, no publicados) que éste hizo al libro de Keynes, se crítica sobretodo la preferencia por la liquidez pues cae en el pensar monotónicamente la economía, por otra parte la eficiencia marginal forma parte de lo criticado por el debate sobre el capital.

Así se observa como, en el caso de la Teoría General, el mantenimiento de Keynes de dos ideas marginalistas, posteriormente criticadas por Sraffa, Garegnani, Keen, etc, dio lugar a la absorción de su macroeconomía por el pensamiento marginalista. La importancia de los debates de la teoría del capital vuelve a hacer acto de presencia para un pensamiento económico riguroso.

Ahora bien, dos aclaraciones finales, reconozco que no sé si Keen compartiría la crítica a la preferencia por la liquidez.
En segundo lugar, Steve Keen mencionó que para dar un fundamento microeconómico heterodoxo es necesario un 'surplus approach' contrapuesto a un 'scarcity approach', sin embargo, posteriormente mencionó la introducción de autores como Schumpeter, y de modos de pensar de teoría del caos, de la economía evolucionista, y de la path dependence; a este respecto tengo entendido que la coherencia entre éstas visiones económicas y el enfoque del excedente no es algo fácil, y mi postura aquí sería la de proceder con cautela, pues, en caso de tener un entusiasmo desmedido se corre el riesgo de cometer el error que Milgate reconoce hizo Keynes, incluir dos proposiciones lógicamente excluyentes en un sólo modelo.

sábado, 20 de octubre de 2012

Sraffa y el valor trabajo

I

¿En el sistema teórico de Sraffa está presente la teoría del valor trabajo?

Para responder dicha pregunta me parece pertinente presentar la siguiente cita:

"We shall, in particular, confirm Steedman's view that Staffa was concerned with elaborating a theory of the rate of profits and prices of production that starts from 'objective data'. It will also be shown that Sraffa was originally highly critical of the labour theory of value and called it a 'corruption' of what he considered to be the right approach in terms of 'physical real costs'...[he elaborated] the concepts of Standard commodity and Standard ratio which is equal to the maximum rate of profits...It is in this context that his appreciation for Marx's achievements rose considerably, because it was Marx who had insisted that in a circular flow system of production the maximum rate of profits was finite, not infinite. In Marx's conceptualisation it was given by the ratio of dead and living labour, or the 'organic composition of capital' of the system as a whole. While this cannot be sustained in general, it may be said to have anticipated an important property of the maximum rate of profits." (Kurz and Salvadori, 2010, p. 190-191)

Kurz y Salvadori hacen referencia a Sraffa en sus documentos de la Biblioteca de Cambridge, las clasificaciones de sus referencias son:

D3/12/11:36
D3/12/4:4
D3/12/46:24
D3/12/42:35
D3/12/16:18
D3/12/36:61-85

II

El enfoque de Sraffa, interesado en partir de cuestiones objetivas (que el veía en Petty y los fisiócratas, quienes utilizaban el enfoque de los costos reales físicos) no es otra cosa que un enfoque input-output, un enfoque de una economía circular (contrapuesto a visiones unidireccionales del proceso económico) y que, además, trata a un sistema económico que produce un excedente.

No pretendo defender dicho enfoque con el argumento de que por ser la idea de Sraffa es la correcta, sino por la idea de objetividad que hay detrás de ello, pues no se requiere una idea metafísica de valor (valor trabajo, valor subjetivo, valor natural [interés por el paso del tiempo], etc).

Si bien la objetividad total es algo que nos escapa, especialmente en ciencias sociales (pues se trata del ser humano observándose a sí mismo), ello no quiere decir que no exista un mundo objetivo el cual observamos, es así que la propuesta de partir de datos objetivos cobra relevancia.

Lo que se tiene es un costo en términos del input necesario para producir un excedente (output), un costo que estaría incompleto si se pasara por alto la distribución afectando los precios del input durante cada proceso económico.

Es entonces que ésta particular diferencia de la economía sraffiana con la economía clásica cobra relevancia. La teoría del valor trabajo se convierte en un instrumento de la economía clásica para dar solidez a su aparato teórico, para poder considerar una tasa máxima (finita) de ganancia, sin embargo, como instrumento es imperfecto, y lleva a demasiadas complicaciones, por tanto es abandonada.

III

Existe otra diferencia importante entre desarrollos sraffianos más modernos y los economistas clásicos, pero atañe al campo monetario y a la causalidad del interés, sin embargo no es relevante en este debate, simplemente sirve para reforzar la idea de que la teoría sraffiana no es una calca perfecta de la teoría clásica, sino una recuperación de aquello que de ella es relevante.

Bibliografía
-Kurz Heinz and Salvadori Neri, Sraffa and the labour theory of value, a few observations; in Economic theory and economic thought Essays in honor of Ian Steedman, edited by Kurz Heinz, Metcalfe Stanley, Salvadori Neri, Samuelson Paul and Vint John, Routledge, 2010.